Nuestra Historia

La comuna de San Javier de Loncomilla, ubicada en la Región del Maule, Chile, tiene una rica historia que abarca desde tiempos prehispánicos hasta la actualidad, con una fuerte influencia tanto de las culturas indígenas como de la colonización española y los procesos históricos que han marcado a Chile. A lo largo de su historia, San Javier ha sido testigo de importantes hitos y batallas, particularmente en el contexto de la Guerra de Independencia chilena  y en su evolución como centro agrícola y vitivinícola.

 
Antes de la llegada de los españoles, el territorio que hoy ocupa San Javier de Loncomilla estaba habitado por los, una rama de la gran etnia mapuche. Los picunches eran agricultores y vivían en la zona central de Chile, donde cultivaban maíz, papa, frijoles y calabazas. Además, mantenían una sociedad organizada en comunidades llamadas ayllus, y tenían una rica cultura basada en el respeto por la naturaleza y un sistema de creencias espirituales.

 

La comuna fue fundada oficialmente el 18 de noviembre de 1852 durante el mandato del presidente Manuel Montt, como parte de un proceso de expansión y consolidación de nuevos asentamientos en el Valle Central de Chile. El nombre de la comuna honra a San Francisco Javier, un misionero jesuita, mientras que «Loncomilla» hace referencia al río que pasa por la comuna.

 

Durante la época colonial, la región fue habitada por españoles que establecieron haciendas y se dedicaron principalmente a la agricultura, aprovechando las fértiles tierras del valle. Las haciendas de la zona fueron importantes centros de producción agrícola, especialmente en lo que respecta a cultivos como el trigo y la vid, que se desarrollaron intensamente en el Maule.

 

Somos viticultura

Desde mediados del siglo XIX, la producción de vino se convirtió en una de las principales actividades económicas de la comuna. Se desarrollaron extensos viñedos, y San Javier comenzó a ser reconocida como una zona de producción de vinos de alta calidad. 

 

A lo largo del siglo XIX y XX, San Javier se consolidó como un importante centro agrícola, especialmente con el cultivo de la vid. La región del Maule es una de las zonas vitivinícolas más antiguas de Chile, y San Javier se benefició de su clima mediterráneo y de la fertilidad de sus suelos para desarrollar una próspera industria vitivinícola.  

 

En la actualidad, la comuna de San Javier de Loncomilla se posiciona en el corazón del Valle del Maule. Dentro de sus atributos territoriales más distintivos  para vinos de calidad superior, se puede identificar el área denominada Secano Interior, ampliamente valorado por los reconocimientos obtenidos y por el tipo de viticultura de características únicas, a nivel nacional e internacional:

 

  • San Javier es la comuna con mayor superficie de hectáreas plantadas en Chile. (8.843 hectáreas de las 138.138)

 

  • San Javier es la comuna que posee la mayor cantidad de variedades registradas en el último catastro del SAG con 58 de un total de 99 (23 Blancas de 45 y 35 tintas de 54.).

 

  • La comuna concentra 984 propiedades con plantaciones para vides de vinificación, de un total de 12.982 a nivel nacional, convirtiéndose de esa forma en la comuna con mayor propiedades de plantaciones para vides. 

 

Lo que define a la comuna como la más importante a nivel nacional en diversidad de material genético disponible.